Singapur – Día 41: Haw Par Villa

05Dic11

Este sábado tocó Haw Par Villa, un parque con miles de estatuas (literalmente) pertenecientes a la mitología china, creado por los empresarios Aw Boon Haw y Aw Boon Par quienes están detrás de la marca Tiger Balm (que al parecer es muy famosa pero a mi no me dice nada). Por las descripciones que he leído y lo que me han comentado, es un ungüento caliente. Una versión Vick VapoRub + DencoRub asiática. Por cierto, primera vez que pienso en el nombre VapoRub… hace gracias cuando entiendes inglés. En fin.

La colección protagónica del parque es la referente al “infierno“. Los asiáticos no se andaban con cuentos para pintar un reino de castigos. Pobre Dante, quedó corto en sus aspiraciones con La Divina Comedia. Aquí arrancan brazos, te queman en pailas calientes, te acuchillan, te arrancan la cabeza, … y al final te dan un “té con Mazanilla” para que se te olvide tu vida anterior y reencarnes. La exposición completa está dentro de una “cueva” muy oscura así que tuve la oportunidad de jugar con el balance de blancos de mi cámara y de probar mi pulso. Suspendido en lo último pero creo que aprobado en lo primero.

Además de su versión del infierno, en el parque hay estatuas de Buda, otras deidades asiáticas como Monkey God o el Rey Mono (inspiración para nuestro querido Goku), réplicas de Pangodas, un mural muy largo lleno de recreaciones de historias infantiles sobre valores y vicios y una Estatua de la Libertad. Sí, fuera de lugar. No, no tenía una placa cercana que explicara qué hacía allí. Sí, la incoherencia me motivó a tomar la fotografía.

Entre el mural de cuentos sobre valores hay uno sobre la amistad que me gustó. Dos amigos en el bosque se encuentran con un oso y el primero salé corriendo sin mirar atrás. El oso alcanza al segundo, que había caído, se acerca a su oído, le susurra algo y se va. Al reencontrarse los amigos el primero le pregunta “¿qué te pasó?” y el segundo responde “El oso me aconsejó a no confiar en los amigos que nos dejan solos en los momentos difíciles”. Un poco extrema la metodología del oso para enseñar pero sin duda efectiva.

Pueden ver el resto de las fotos en los álbumes de Google+ y Facebook. Le tomé fotos también a varias placas que explican las fotos pero me ha dado pereza subir las descripciones. Por último, hHay un capítulo del “Viaje al Oeste” que me causó gracia pues relata la lujuria de uno de los compañeros del Rey Mono, llamado Pigsy en inglés, que fue engañado por prostitutas y amaneció inconsciente, amarrado en un árbol al día siguiente. No, no lo convirtieron en un Jabalí gigante, el pana es un cerdo (recuerda que también hay un Rey Mono) Lección: Pilas con los bati tubos.

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3 Responses to “Singapur – Día 41: Haw Par Villa”

  1. 1 henrypopular@hotmail.com

    Huy huy

  2. 2 niu

    Y que pasó después?….

    Es que me ha gustado muchísimo tu relato día por día, y de repente paras!!

    • ¡Hola! pues en Singapur estuve dos meses. Luego volví a Barcelona y allí deje de escribir.
      Me alegra que te entretengas leyendo mis historias.
      Saludos.


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